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Góngora y Quevedo: ¿Son tan diferentes?

Posted by Ana r.c. on 23:39 in

Ilustración de Enrique García

PAREJA DE ASES 
Luis de Góngora | Francisco de Quevedo


LORENZO SILVA | LUISA CASTRO

Para legiones de escolares hispanos, don Luis de Góngora y Argote es ese tipo que no escribía nunca las palabras de la oración en el orden normal -con él aprendimos, y no olvidaríamos nunca, lo que era el dichoso hipérbaton- y que en la elección del léxico optaba siempre cuidadosamente por nombrar las cosas de la forma en que resultara más complicado entender a qué se refería, sin evitar echar mano, siempre que le era posible, de alguna rebuscada y pedante alusión mitológica. También es el protagonista de aquel soneto de Quevedo del 'hombre a la nariz pegado', o lo que es lo mismo, una especie de cómico involuntario a quien todos suponíamos amargado por tamaña afrenta.

Se ha alimentado hasta la saciedad la idea de que Quevedo odiaba a Góngora y es verdad que se intercambiaron alguna pulla, pero muchísimas de estas sátiras a Góngora son atribuidas falsamente a Quevedo, como tantas obras que circulaban bajo su nombre sin su permiso. No sabemos quién era mejor o peor. Sabemos que fueron dos grandes, Góngora 20 años mayor que Quevedo, y todo un maestro cuando éste nació. 

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Fragmento de una entrevista hecha a Pérez Reverte, el autor de El Capitán Alatriste: 

http://www.pagina12.com.ar/diario/espectaculos/6-34601-2004-04-27.html

–¿Encuentra un enfrentamiento similar o equivalente en la actualidad al que se dio entre el conceptismo (Quevedo) y el culteranismo (Góngora)?
–No, ésos eran tipos de un inmenso talento, ahora todos los que escribimos somos mediocres. Ojalá hubiera polémicas con gente de la talla de Quevedo o de Góngora. Pero hay una cosa curiosa que es que cuando uno los estudia bien, no eran tan diferentes, eran complementos. Los dos tenían un origen clásico, traducían el griego y el latín, sólo que uno lo hizo trabajando en el concepto y el otro más en la forma. El español que ahora hablamos le debe tanto al uno como al otro. Ahora las polémicas son estériles, son polémicas de vanidad. De cada enfrentamiento entre esos tipos, salían versos, sonetos y creaciones inmortales que ahí están todavía en los libros.


–¿A quién prefiere, a Góngora o a Quevedo?

Quevedo me cae mejor como persona. Góngora era un ser antipático, de esos a los que les das la mano y seguro la tenía fría. Mientras que Quevedo era vital, le gustaba el vino, las mujeres, al mismo tiempo tenía una gran cultura y profundidad mística y filosófica. Era estoico y a mí me gusta mucho la filosofía estoica. Yo me emborracharía con Quevedo, me iría de putas con él, pero nunca con Góngora. Sin embargo, eso no me impide reconocer que Góngora manejaba la lengua de una forma bellísima. Aunque tomo partido visceral por Quevedo, siempre reconozco que ambos fueron imprescindibles.

  • Tarea: Quiero que expreses tu opinión al respecto de todo lo que has leído en esta entrada, teniendo en cuenta lo que se ha dicho en clase y los poemas que has ido bajando y colocando en tu blog. Busca además un verso o un par de ellos de Quevedo que te hayan gustado mucho y otros dos de Góngora. Deja aquí tu opinión.

Buen trabajo y mejor lectura


6 Comments


Creo que el enfrentamiento que tenían Góngora y Quevedo era totalmente normal, como lo tienen, por ejemplo, muchos grupos musicales actuales, actores etc. Los versos creados por ambos para despreciar al otro son bastante divertidos y originales. Hubiera sido entretenido vivir en la época y poder reirse también de todo ello.
Unos versos sobre los célos de Góngora:

¡Oh niebla del estado más sereno,
Furia infernal, serpiente mal nacida!
¡Oh ponzoñosa víbora escondida
De verde prado en oloroso seno.

Versos de Quevedo a las miserias:

La vida empieza en lágrimas y caca,
luego viene la mu con mama y coco,
síguense las viruelas, baba y moco,
y luego llega el trompo y la matraca.

Versos de Quevedo a sus defectos en boca de otros:

Muchos dicen mal de mí,
y yo digo mal de muchos;
mi decir es más valiente,
por ser tantos y ser uno.

Personalemente me gusta mas Quevedo, me parecen poesías mucho más divertidas de leer.
PAULA


Bueno pues despues de lo leído creo que a mi personalmente me gusta mas Quevedo porque como dice Pérez Reverte es un hombre como más simpático, sus poesías son mas faciles de leer,no como las de Gongora que busca una formas como dificil para decir las cosas.
El enfrentamiento que tenían, era muy típico de la época, siempre había escritores enfrentado y es solamente porque son la competencia es alfo normal.

Versos de Gongora:

De la brevedad engañosa de la vida;

Menos solicitó veloz saeta
destinada señal, que mordió aguda;
agenal carro por la arena muda
no coronó con más silencio meta,
que presurosa corre,que secreta,
a su fin nuestra edad.

A los celos;

¡Oh niebla del estado más sereno,
furia infernal, serpiente mal nacida!
¡Oh ponzoñosa víbora escondida
de verde prado en oloroso seno!

Versos de Quevedo:

A la mar;

La voluntad de Dios por grillos tienes,
y escrita en la arena, ley te humilla;
y por besarla llegas a la orilla,
Mar obediente, a fuerza de vaivenes.

A una nariz;

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase un nariz superlativa,
érase un nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.

Natalia.


Me parece que el enfrantamiento Góngora-Quevedo sería algo muy interesante haberlo vivido. Aun asi, como las palabras no se pierden, podemos revivirlo nosotros.
Este enfrentamiento me parece algo bastante... normal. Normal en el sentido de que eran dos grandes poetas en el mismo tiempo luchando por ver quien era el mejor. No creo que el enfrantamiento surgiera de que eran muy diferentes, porque tampoco lo eran tanto.

Versos de Góngora:

Letrilla:
Todo se vende este día,
todo el dinero lo iguala:
la Corte vende su gala,
la guerra su valentía;
hasta la sabiduría
vende la Universidad:
¡verdad!


Al tramontar del sol, la ninfa mía:

Ya besando una manos cristalinas,
ya anudándome a un blanco liso cuello,
ya esparciendo por él aquel cabello
que amor sacó entre el oro de sus minas,

ya quebrado en aquellas perlas finas
palabras dulces mil sin mercello,
ya cogiendo de casa labio bello
purpúreas rosas sin temor de espinas,

estaba, oh claro sol invidioso,
cuando tu luz, hiriéndome los ojos,
mató mi gloria y acabó mi suete.

Si el cielo ya no es menos poderoso,
porque no den los tuyos más enojos,
rayos, como a tu hijo, te den muerte.

Versos de Quevedo:

A un médico:

Yacen de un home en esta piedra dura
El cuerpo yermo y las cenizas frías:
Médico fue, cuchillo de natura,
Causa de todas las riquezas mías.

Y ahora cierro en honda sepultura
Los miembros que rigió por largos días;
Y aún con ser Muerte yo, no se la diera,
si dél para matarle no aprendiera.

Julia.


Ana que yo lo he hecho en mi blog.
Adios


jejej es un tema muy metido jajajaja creo que es algo de que habalr y donde uno puede pasar miles de hroas hablando de los escupitajos de estos dos grandes del siglo de oro mas vale mencionar que quevedo es mi favorito aunque sea un menzo atacando a gongora mayor parte de su tiempo es algo que le da sabor pero no se han puesto a pensar si no estuviera gongora? ajaja bueno creo uqe quevedo es un vato muy chidoooo y me encanta su satira


Para mí Quevedo es ingenioso y sensible, pero Góngora es un maestro, un reto que no tiene menos ingenio que Quevedo.
Si te atreves con Góngora puedes con todo.

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